ACTIVIDAD
¿Cómo
soy?
Creado
por: Jefe Manuel Bernal Parra
Adaptado
por: Luz Adriana Granados Leal
Enfermera
Pontificia Universidad Javeriana
Docente
ESSPC Teusaquillo
“HOMBRE: ¡CONÓCETE A TÍ MISMO!” (Sócrates)
Sabemos y aprendemos cosas
relacionadas con aritmética, geografía, ciencias, agricultura, ganadería,
apicultura, manejo del arado, entre otras, pero somos ignorantes de nosotros mismos,
por ello en esta lección, vamos a tener un acercamiento al verdadero yo de cada
uno.
1. Para responder:
a)
¿Por
qué es importante conocerse a sí mismo?
b)
¿Qué
le pasa a quién no se conoce?
c)
¿Cómo
hacer para conocerse a sí mismo?
d)
¿Cómo
soy yo?
e)
¿Qué
hago?
f)
¿Cómo
lo hago?
g)
¿Cómo
me siento?
h)
¿En
qué podría mejorar?
i)
¿Cuáles
son mis capacidades y cualidades?
j)
¿Cuáles
son mis defectos y limitaciones?
k)
¿Hacia
dónde va mi vida?
l)
¿Cuáles
son mis programas y proyectos?
2. Recorriendo senderos que conducen al conocimiento propio
• Mis características físicas
son:
• Mis características
intelectuales son:
• Mis características
emocionales son:
• Mis características sociales son:
3. Realizar un dibujo de una
balanza y en cada plato describe tus cualidades y en el otro tus defectos.
4. Describir Cómo se
es, basándose en los siguientes
criterios
ü
Yo
soy una persona:
ü
Mis
capacidades son:
ü
¿Cómo
las aprovecho?:
ü
Mis
limitaciones son:
ü
Me
destaco en:
ü
Me
cuesta trabajo:
ü
Me
gusta:
ü
Me
disgusta:
ü
Mis
razones para vivir son:
5. El Escudo De Mi
Vida
Dibuja un escudo dividido en
cuatro compartimientos. En uno dibujarás el acontecimiento más feliz de tu
vida. En el otro el momento más triste. En otro tu mayor esperanza. En otro tu
mayor temor. Sobre el escudo escribe un lema que condense los valores que guían
tu vida.
Lectura: LAS DIMENSIONES DE LA EXISTENCIA HUMANA
Las facetas de
la existencia humana son más numerosas que las de un cristal. Nunca terminaremos
de conocernos y de profundizar en el interior de nuestra existencia.
De manera
simplificada podemos distinguir algunas dimensiones fundamentales de la existencia
humana que llamaremos personal, socio familiar y profesional.
La faceta
personal de nuestra existencia está compuesta por aquello que somos como individuos,
aquello que internamente nos pertenece, aquello que nosotros solamente podemos
sentir: nuestro cuerpo, nuestra salud, nuestros sentimientos, nuestras
emociones, nuestras frustraciones, nuestras aspiraciones, nuestras cualidades,
nuestros defectos, nuestras experiencias. Nadie puede sufrir en mi lugar, ni
morir por mí, ni amar por mí, ni enfermarse por mí. Esa esfera es de mi
exclusividad. Mi tarea es conocerla y cambiarla en aquello que sea posible y
conveniente cambiar. Debemos valorarnos a nosotros mismos, amarnos. Amarse a sí
mismo, amar la vida, amar lo que somos, es principal deber y primordial virtud
del ser humano.
Un sano
altruismo debe estar basado en un sano egoísmo. Si no cuidamos nuestra salud,
no podremos servir a los demás, ni cumplir con nuestro deber, tornándonos en
carga para la sociedad.
Odiarse o
despreciarse a sí mismo, o renegar de la vida, o lamentarse de aquello que uno
es, es una actitud negativa y estéril.
La faceta
social y familiar está constituida por las relaciones de mi yo con su entorno y
con los demás seres y grupos humanos, comenzando por la propia familia, la
patria, la universidad, los amigos, el barrio. El ser humano debe buscar
enriquecer sus relaciones sociales porque de la calidad de tales relaciones
sociales surge un enriquecimiento mutuo que promueve una sociedad humanamente
enriquecida. Por naturaleza somos sociales.
El aislamiento,
el egoísmo y el conflicto acaban con la humanidad. La faceta profesional está
constituida por nuestra actividad laboral propiamente dicha.
Optimizarla,
orientarla, realizarla con excelencia, con entusiasmo y con responsabilidad, es
un deber humano. La mediocridad es humanamente intolerable.
Estas facetas
de nuestro comportamiento deben ser conocidas, asumidas, enriquecidas y
armonizadas de tal manera que no se contaminen sino que se colaboren mutuamente
dando unidad y coherencia a nuestro comportamiento.
QUIEN NO SE CONOCE A SÍ MISMO ES COMO EL CIEGO QUE CAMINA
INSEGURO POR EL LABERINTO DE L